REPORTAJE: LÍNEA KOSMOS DEL BAQUEANO POLAR. REPORTE DE UN VIAJE A TIERRAS FALKLANDER

La corriente que mueve a Magallanes hacia la celebración del quinto centenario del descubrimiento del Estrecho (1520-2020) es una corriente de autonomía regional. El mundo centrino chileno tiene poco que ver en esta historia y en este ambiente.

Esto es: el ámbito sub-antártico de Fuego Patagonia, en tanto región-puente de tráfico al Polo.

Esta corriente de 1520 a 2020 moviliza una serie de actividades -algunas en curso y otras por venir- donde se festeja y redescubre el entorno natural y cultural de la región.

En este ánimo, reportamos que una delegación magallánica transpolar visitó la isla Falkland del Oriente en diciembre pasado.

Instalada en el puerto de Stanley, capital del archipiélago falklander, la delegación recorrió de a pie las colinas llamadas “Inalámbricas” (Wireless Ridge) frente a la ciudad. Allí se observan formaciones rocosas, descritas como “chorrillos de piedra” por Darwin cuando visitó la región. Estos chorrillos se extienden por toda la isla oriental.

Wireless

 

La delegación visitó igualmente los cascos de las estancias ganaderas y turísticas de Goose Green, Darwin y Fitz Roy.

Con el objetivo de investigar el folklore, la arquitectura y el arte gráfico falklander, la delegación transpolar magallánica dividió su trabajo entre el hostal de la nativa Celia Stewart y Brian (su compañero de Newcastle, Inglaterra), el museo de El Muelle (“The Dockyard”, recientemente inaugurado en Stanley), y el Archivo Nacional “Jane Cameron”.

El nombre del archivo, Jane Cameron, ha sido puesto en homenaje a la destacada archivista y folklorista de las formas de construcción de las Falkland, quien falleciera accidentalmente en Puerto Madryn (Chubut, Patagonia argentina) en 2009.

La visita, capitaneada por el dibujante e investigador gráfico puntarenense Juan Carlos Muñoz Alegría y que contó con la participación de Samuel García Oteiza (explorador, arquitecto, investigador del Instituto de la Patagonia y becario doctoral), se enmarcó en el proyecto “La Guerra Mundial a través de la prensa de Punta Arenas” Fondecyt No 11140027), conducido por Joaquín Bascopé Julio (antropólogo de la desclasificación y chofer de dron de Laguna Blanca –estancia Irene, km 158 ruta 9).

La delegación se entrevistó con destacados investigadores regionales, de perspectiva autonomista respecto de la cuestión “Malvinas”. Entre ellos, Richard Crockwell, antiguo administrador de la estancia Fox Bay y uno de los pocos screenprinters de las islas (técnica de impresión en tela con bastidores, practicada por nuestro compañero Muñoz Alegría), y actualmente guía voluntario en el museo de El Muelle.

Cabe destacar el rol de las mujeres falklander en el rescate de la memoria y la historia de las islas. Es el caso de las investigaciones de Joan Spruce, interesada por los inicios de la ganadería en las Falkland. Spruce estudió unas curiosas estructuras circulares de piedra, dispersas por toda la región, y empleadas como corrales para vacunos por los pobladores de mediados del siglo XIX. De especial ayuda para su trabajo fueron unas acuarelas, obra de un estanciero de esos años (William Dale), donde se aprecia la vida del campo. Spruce constató igualmente el carácter cosmopolita de los gauchos falklander de entonces.

Watercolour
Lámina de “The Dale Watercolours of Gauchos in the Falklands”, álbum compuesto por Joan Spruce, consultable en el museo El Muelle.

En el museo El Muelle nos llamó la atención un trabajo del arqueólogo natalino Alfredo Prieto Iglesias, clasificado en una carpeta denominada “Accounts of Falklands”, y relativo al arte gráfico impreso en las capas y ponchos ganaderos.

Constatamos, por otra parte, que el folklore del gaucho, ovejero, campañista y/o baqueano falklander (arquetipo construido sobre colectivos obreros escoceses, neozelandeses y magallánico) está en desuso en cuanto a sus medios de transporte: el caballo prácticamente ha sido sustituido en la isla por las cuatri-motos y las camionetas. Así nos conversó en su taller de la estancia Goose Green, John Hobman, ornamentador de riendas, bozales y antiguo fabricante de monturas.

Con el paso de los días, la delegación transpolar magallánica en Stanley fue descubriendo los vínculos entre los falklander y sus vecinos fueguinos y magallánicos, tanto en el pasado como en el presente. Estos vínculos son un cableado de memoria ganadera y pesquera comunes. Mucho más común que los cables que unen a Magallanes con Santiago, a Stanley con Londres o a Ushuaia con Buenos Aires.

En el hostal en que se alojaba la delegación, apareció un día sorpresivamente Mario Zuvic, habitante fuego patagónico residente en las Falkland, que desde Punta Arenas llegó a las islas para crear el primer canal de televisión regional falklander. Zuvic hizo también trabajos de instalación de antenas en el aeropuerto de Stanley, donde aterrizaba antiguamente DAP. Zuvic venía a reparar el tevé-cable del hostal.

Otro día, regresando de nuestra visita a la estancia Goose Green, conocimos a Gilberto Castro, magallánico procedente de Chiloé, quien administra actualmente la estancia Fitz Roy. Nos comentó que, al igual que en todo Fuego Patagonia, la llamada “ganadería holística” también se está instalando en las Falkland, vía Magallanes.

Descubrimos que otros magallánicos, y también chilenos centrinos, manejan transporte de turistas, atienden bares en Stanley o trabajan en el museo. Algunos por la temporada; otros residiendo.

En el archivo Jane Cameron, y gracias a la ayuda de la archivista Tansy Bishop, descubrimos que en 1914 hubo una huelga de obreros magallánicos en las Falkland. Aparecen registrados como “Chilians” en el archivo, pero sabemos que fueron embarcados en Punta Arenas pues de allí venían a las temporadas de trabajo en la Falkland Island Company (FIC).

1917. Old Cook House for Chilians
Residencia con espacio para 45 “Chilians” en estancia Gosse Green, FIC (plano de 1917).

Otro de los importantes hallazgos de la delegación fue una serie de partidas de defunción de nativos de “Ooshooia” (Ushuaia) y la isla Navarino, que desde 1858 y hasta por lo menos 1894 vinieron como “labourers” y “scholars” de temporada a la estancia-misión de la isla Keppel (Falkland del Oeste). Cotejando otras fuentes, calculamos en alrededor de 250 el número de “becarios” fuego patagónicos (pues además de yaganes hubo ona, haush y hasta aonikenk residentes en Keppel), los cuales participaron en aquel experimento de entrenamiento cristiano por temporadas. Esto incluyó escenas extrañas como el movimiento de una casa prefabricada flotante con la que se fundó el pueblo-misión de Ushuaia.

En las sucesivas visitas al archivo descubrimos que el tránsito de magallánicos y fueguinos, desde y hacia las Falkland, era una constante en los años dorados de la ganadería. Desde Punta Arenas, capital administrativa del negocio, no sólo viajaban personas sino también animales y materiales de construcción. Incluso los estilos arquitectónicos de las estancias magallánicas fueron imitados por la ganadería falklander. La vecindad del archipiélago falklander con el archipiélago fuego patagónico quedó registrada en la expresión “The Coast” (La Costa) que figura en los archivos de la ganadería de esos años para indicar el tráfico hacia y desde Punta Arenas (principalmente).

Del cosmopolita puerto de Stanley, nos llamó la atención la colectividad filipina y la zimbabwense. La primera trabaja para la antigua empresa ganadera FIC (hoy supermercado), y la segunda ha sido contratada para desactivar las minas antipersonales que quedan de 1982.

Se escuchan entonces cuatro lenguas en las calles y supermercado de Stanley: falklander (regionalismo del inglés, como el australiano o el neozelandés), filipino (con influencia de su antiguo alfabeto el baybayín), magallánico (regionalismo del castellano-chileno) y alguna o varias de las dieciséis lenguas oficiales de Zimbabwe. Para el paseante Stanley es un pequeño cosmos parlante, que enriquece la imaginación de lo humano en la colectividad. Así mismo debieron escucharse las calles y comercios cosmopolitas de Punta Arenas, Natales o Porvenir hasta los años 1920.

Hostel
Bahía de Stanley vista desde el hostal de Celia Stewart (según el compañero Muñoz Alegría).

En esta especie de cabina sonora transcultural viajamos hasta la época de la joven Bridget Blake, hija de un manager de estancia, que a los doce años (en 1898) escribió una de las primeras historias de estancia fuego patagónica (El libro de Bridget: memorias de una infancia en las Falkland, 2002, publicado por el Alastair Cameron Memorial Trust).

Profundizando en esta perspectiva “trans”, concluimos que “asumir el feminismo como forma de vida” en la historia, tal como planteó hace poco el diputado Boric a los “chilians” del Congreso en Valparaíso, es una excelente perspectiva de aproximación a la memoria colectiva de las Falkland. Y a su realidad política también. Si algo comprendimos en nuestra visita es que gracias a mujeres archivistas, escritoras e investigadoras (como Blake, Cameron o Spruce), la administración paternalista británica mutó en historia de la tierra falkander. En el sentido terrestre ganadero que expresa José Larralde transformado en baqueano para el film “Santos Vega” (1971). O como el klóketen del famoso rito transformista fueguino.

Con Lisa Watson, editora del Penguin News (principal semanario de la islas), la delegación magallánica se comprometió a publicar un manifiesto gráfico y textual del trabajo realizado.

Asumir la perspectiva trans promueve, entre otras cosas, la reconexión de la cultura que une a las Falkland con The Coast/La Costa. Cabe consignar al respecto que estudiantes magallánicos de la carrera de agronomía de la UMAG ya realizan pasantías en las Falkland, para aprender concretamente sobre cultura hidropónica y manejo ganadero.

Recordemos también que las Falkland tienen una constitución de gobierno autónomo desde 2009, fecha a partir de la cual una asamblea legislativa electa en la región regula el poder del gobernador. Solamente la defensa de las islas quedó bajo tutela de Londres, junto a la figura simbólica del gobernador. Una situación distinta, sin duda, a la de Magallanes en términos de autonomía política, de servicios públicos, finanzas o la transmisión directa de una queja regional a Santiago.

La constitución, por otra parte, recoge aspectos de la sabiduría y del buen vivir falklander, y los coloca al servicio de un gobierno autónomo y emancipado de la política centralista londinense. La tradición autoritaria de la política chilena, va en la dirección “realista” indicada. (Magallanes pertenece a Chile pero es exterior a él. Antiguamente en la región no había soberano: hasta que hubo que respetar a la administración del smog capitalino).

El hermano de Jane Cameron, Alastair, fue un portavoz faklander ante el gobierno de Margaret Thatcher que, en 1986, en medio de un reclamo de Buenos Aires a Londres por la creación de una zona de pesca en torno las islas y la oferta de las respectivas licencias, reveló que Moscú -supuesto aliado de Buenos Aires- ya había negociado sus derechos con el gobierno de Santiago de Chile en dicha zona, a pesar de tener serias diferencias políticas con éste (The Ottawa Citizen, 6-12-1986, p. E13).

La voz de autonomía de Cameron es común en la historia fuego patagónica, es decir, magallánica, fueguina o falklander. La historia de Magallanes, por ejemplo, tiene menos que ver con “Latinoamérica” que con el ámbito subantártico que une a las Falkland con Nueva Zelanda o Tasmania. Esta perspectiva trans-antártica se da en otras áreas polares de frontera. Y es contra-cultural respecto de la política nortina. En Magallanes esta perspectiva ha sido promovida por activistas como el capitán Cañas Montalva o el embajador Jorge Berguño. (Este último jugó un rol decisivo en el transporte del Instituto Antártico desde Santiago a Punta Arenas). Vale agregar que la perspectiva es trans-polar pues está históricamente conectada a los ensayos y errores de colonización en el otro polo (ártico). En tanto actividad política, la transpolar es estacional y ocurre modulada por las veranadas e invernadas características del ámbito sub-antártico.

Número de revista científica dedicado a la investigación polar comparada y afiche de la región polar del seno Puget, área de pastoreo, pesca y explotación forestal, antigua frontera de pueblos cazadores y canoeros y última estación de la línea de vapores Kosmos de Hamburgo (que conectaba regularmente Stanley-Punta Arenas-Seattle-Vancouver hasta la guerra de 1914-18).

Transpolar
Screenprint en tela de Muñoz Alegría producido en local de Celia Stewart, Stanley.

Agradecemos, finalmente, al profesor John Fowler el habernos recibido en la casa particular de Jane Cameron. Esperamos que este sitio histórico se abra al público y se transforme en un paradero de aprendizaje para futuros investigadores magallánicos. Pues es un verdadero kowwhi (cabina de transportación de los onas que cargaban las mujeres) hacia la historia y la cultura regionales.

Fowler llegó a las islas como profesor para los estudiantes de las estancias. Se trata de un personaje autónomo de las Falkland, el “camp teacher”, que desde fines del siglo XIX y hasta hace poco viajaba, aprendía y enseñaba en el territorio ganadero.

Con Crockwell
La delegación reunida con Richard Crockwell en la oficina del museo de The Dockyard/El Muelle.
La bahía
La bahía de Stanley
Expo en la calle
Exposición en la calle

Autor: Joaquín Bascopé Julio AIKE Área del Fuego bibliotecadigital.umag.cl /cenpat-conicet.gob.ar

@FortinEstrecho

teatrosdebatalla.tumblr.com

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Vista aérea de la isla Falkland del este. © Samuel García Oteiza
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Iglesia en el centro de Stanley. © Samuel García Oteiza
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Costanera © Samuel García Oteiza
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Vista panorámica del Coleguio de Stanley. © Samuel García Oteiza
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Vista de la Costanera © Samuel García Oteiza
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Joaquín Bascopé y Juan Carlos Alegría en el memorial de la batalla de las Flaklands (1914) © Samuel García Oteiza
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Vista interior de un corral de piedra. © Samuel García Oteiza

3 comentarios en “REPORTAJE: LÍNEA KOSMOS DEL BAQUEANO POLAR. REPORTE DE UN VIAJE A TIERRAS FALKLANDER

  1. Gracias por el excelente artículo y por ayudarnos a los santiaguinos a des-colonizarnos en relación a Magallanes y al mundo sub-antártico, un abrazo, Rolf.

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