OCHO MESES PARA DOS POR ALVARO LOVAZZANO

27 países, 73 ciudades y muchos pequeños pueblos en los que hicimos alguna pausa, obligada o no, durante un viaje de casi 8 meses que requirió varios años de ahorro y planificación.

Antes de partir esbozamos un completo bosquejo de itinerario, pero durante el viaje cambiamos varias veces adaptándonos a las circunstancias y cuando un lugar nos gustaba, nos quedábamos más tiempo. Por su puesto algunos destinos eran no negociables, visitar la casa del Nono en Carezzano, Piamonte o visitar la hermosa Liverpool, la meca de todo seguidor de los Beatles.

Entre ciudad y ciudad nos movimos en tren muchas veces, pero más en buses nocturnos para abaratar costos obviamente. También en aviones de vuelos de bajo costo e incluso en Italia usamos el sistema de auto compartido, lejos lo más barato y lo mejor si quieres una buena conversación durante el viaje para aprender más de la gente local y al mismo tiempo practicar un poco el italiano.

En las ciudades que visitamos nos movimos en buses, metro, y micros locales pero nuestro principal medio de trasporte, nuestros zapatos. En promedio caminamos 6 horas diarias, entre todo este ejercicio y la base de nuestra dieta, latas de atún sentados en alguna plaza, baje casi 8 kilos durante el viaje, uno por mes.

Tal vez la mayor ventaja de quienes prefieren contratar un tour es que no necesitas preocuparte de entender para donde está el norte y para donde el sur. Nos perdimos en algún lugar ¿?, Claro, varias veces y en algunos casos llegamos a preocuparnos un poco, pero siempre logramos encontrar el camino correcto, siempre hubo gente que nos ayudó. Lo más fome de perderse un rato es que casi siempre te ocurre al arribar a una nueva ciudad, así que te toca caminar de más con la mochila a la espalda.

Al llegar a San Petersburgo confundimos la salida del metro y caminamos varias cuadras en la dirección opuesta a la que debíamos, antes de percatarnos y deshacer todo el viaje y cuando por fin llegamos a la dirección del apartamento donde arrendaríamos una pieza, el edificio no tenía puerta ¡!. Una chica que pasaba nos explicó que debíamos entrar por la calle posterior al edificio.

Tal vez las experiencias que más recordaremos son el día que perdimos cruzando desde Trondheim en Noruega a Rovaniemi en Finlandia, El chico del tren nos dio una información incorrecta y no supimos que unos de los trasbordos que debíamos hacer era de tren a bus, no de tren a tren. Nos quedamos varados en una estación desierta de Umea, esperando un tren que nunca llegó. También recordaremos el complicado cruce desde Jordania a Israel un día después de un festivo Judío, la frontera estaba repleta de gente, y los transportes no te explican que no te llevaran desde Jericó a Nazaret, porque sus choferes no tienen permitido salir del área palestina. Al final tuvimos que tomar 4 buses, 2 taxis para arribar a la ciudad de María a media noche.

Ahora, a casi un año de nuestro regreso, siempre que conversamos del viaje los amigos y la gente en general nos pregunta lo mismo, que lugar te gusto más?, cual recomiendan?, que fue lo mejor de todo el viaje?.

Bueno las respuestas son muy simples, los lugares a recomendar son: Todos los países bálticos y sus maravillosas capitales Tallin en Estonia, Riga en Letonia y Vilnus en Lituania. Otras de nuestras favoritas son Budapest con sus hermosos puentes sobre el Danubio, Jerusalén con toda su mística y la complejidad de su día a día, Porto con su magia de puerto que nos recordó un poco a la de Valparaíso, Varsovia y la emocionante historia de una ciudad que fue completamente destruida durante la segunda guerra y la de su gente, que volvió a reconstruirá tal y como era antes, Sevilla por sus hermosas calles y su onda nocturna y por supuesto la más hermosa de todas, Florencia, repleta de arte y mágicos rincones.

En cuanto a que fue lo mejor de todo el viaje…

Pues estar juntos 24 horas al día, siete días a la semana durante esos ocho meses. Compartiendo pequeños cuartos con baños comunitarios, volviendo de largas y cansadoras caminatas, tomando decisiones sobre el presupuesto y resolviendo pequeños problemas a diario. Sobrevivir a todo esto en pareja fue lo mejor del viaje sin duda, después de veinte años juntos lograr si acaso es posible varios puntos más en la escala de la complicidad…

02 Roma (105)_1024
© Alvaro Lovazzano
04 Carezzano (20)_1024
© Alvaro Lovazzano
06 Zurich (3)_1024
© Alvaro Lovazzano
11 Berlin (113)_1024
© Alvaro Lovazzano
13 Fredrikstad (119)_1024
© Alvaro Lovazzano
19 San Petersburgo (127)_1024
© Alvaro Lovazzano
20 Tallin (49)_1024
© Alvaro Lovazzano
23 Varsovia (164)_1024
© Alvaro Lovazzano
29 Bucarest (19)_1024
© Alvaro Lovazzano
32 Atenas (297)_1024
© Alvaro Lovazzano
42 Capadocia (144)_1024
© Alvaro Lovazzano
50 Jerusalem (16)_1024
© Alvaro Lovazzano
53 Paris (42)_1024
© Alvaro Lovazzano
55 Liverpool (103)_1024
© Alvaro Lovazzano
66 Madrid (112)_1024
© Alvaro Lovazzano
69 Montpellier (81)_1024
© Alvaro Lovazzano
70 Torino (10)_1024
© Alvaro Lovazzano

 

96 Florencia (123)_1024
© Alvaro Lovazzano
65 Porto (80)_1024
© Alvaro Lovazzano

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